La economía de México, qué esperar para 2020: Fernando López Macari

ese a las expectativas poco favorables generadas en torno al primer año de gestión del actual gobierno federal, se espera que el año 2020 sea mejor que el 2019, se espera que se hayan aprendido algunas lecciones de este primer año de gobierno para que se sienten las bases para un mejor desempeño que genera mayor confianza.
Comentó lo anterior, Fernando López Macari, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en entrevista con LA REVISTA PENINSULAR, y agregó que para entender el comportamiento económico y financiero del país es necesario hacer una retrospectiva con el pasado reciente:

“Hay que recordar que 2018 cierra con crecimiento económico del 2% del Producto Interno Bruto, entonces la expectativa para el primer año de gobierno de AMLO era que tuviera un menor crecimiento económico porque típicamente cuando hay un cambio de administración federal se genera un menor dinamismo económico asociado con la curva de aprendizaje de los funcionarios que llegan al gabinete, pues no saben todavía cómo instrumentar los programas o aplicar el presupuesto, esto se da de una manera natural, se dio con Fox, con Calderón y con Peña Nieto”.

“Nuestra perspectiva era que inicialmente México pudiera crecer en rangos del 1.8 por ciento durante todo el 2019, pero no contábamos con que a principios del 2019 íbamos a despertar con un desabasto de combustible, principalmente, en la zona del Bajío, Aguascalientes, Guanajuato, Zacatecas, Jalisco, en toda esta zona que además hoy es la zona que más aporta al Producto Interno Bruto de nuestro país, por ser una zona industrial”.

Este desabasto de combustible que se da por el combate al huachicoleo disminuyó la actividad económica en esa zona de manera importante durante enero y la primera quincena de febrero, agregó.

Si a eso le sumamos –continuó-, el bloqueo de ferrocarriles en Morelos y los paros laborales en Matamoros, Tamaulipas, que vinieron después de esos eventos, más una ausencia de falta de permisos, de licencias de construcción en la Ciudad de México que, prácticamente se reactivaron hasta octubre ; había muchas irregularidades, eso paró una de las actividades más importantes que es la construcción y que representa el 62.5 por ciento de la actividad económica del país, eso de alguna forma desaceleró el proceso de crecimiento.

Entonces –abundó-, todas estas acciones que se han conjuntado han obligado a que vayamos disminuyendo las perspectivas de crecimiento económico mes a mes. En el IMEF hacemos una encuesta mensual de evaluación de estudios económicos con 32 especialistas muy prestigiados, y los resultados nos han llevado a tener que disminuir hasta el día de hoy la perspectiva de crecimiento al 0.01 por ciento para el país en este 2019.

“Sin embargo, para el 2020 nuestra perspectiva es que vamos a crecer un poco arriba del 1 por ciento del PIB. Hay que tener en cuenta dos cosas, la primera, que el crecimiento se mide tomando en cuenta el crecimiento del año anterior, es decir, si en 2019 tenemos un crecimiento del 0.01 pues crecer 1% pues tampoco es muy halagador, apuntó el especialista. Y la segunda, que hay crecimientos que se van a dar por inercia o por naturaleza, por ejemplo el 2020 será un año bisiesto, en un año bisiesto hay más días laborales, estos días laborales está comprobado que aportan .25% del crecimiento del PIB, si a eso se agrega que es muy probable que se apruebe el Tratado de Libre Comercio (Temec) si no a finales de este año si en el primer trimestre del próximo, eso le dará certeza a las inversiones transnacionales que por fin va a detonar estos proyectos de inversión y creemos que eso va a impactar de manera importante”.

Por otra parte, la producción de petróleo en México ha sufrido una caída muy importante en este rubro y a eso se debe en gran medida la falta de crecimiento económico. El Sur-sureste le apostó al petróleo, le apostó Campeche en Ciudad del Carmen y Tabasco en Villahermosa y la frontera con Campeche, el sur de Veracruz con el área de Coatzacoalcos, y fue muy rentable durante mucho tiempo, pero lo que pasó es que –durante la época de Fox el barril de petróleo se vendía en 100 dólares y hoy ese mismo barril se vende entre 50 y 60 dólares, explicó.

Asimismo, explicó que en el sexenio de Fox se abrieron muchos pozos petroleros basados en el que el costo de extracción no importaba porque el precio de venta era muy alto y quedaba un buen margen de utilidad, pero cuando se presenta la caída de los precios, en el sexenio de Peña Nieto, se ordena el cierre de algunos de esos pozos porque el costo de producción era mayor al de venta, entonces cada vez que se producía, PEMEX estaba perdiendo dinero.

“Incluso el precio del petróleo llegó hasta los 20-30 dólares por barril, y ahora que está a 50 pues pensamos que ya vuelven a ser rentables algunos de estos pozos que se cerraron y que sabemos que Pemex va a reactivar en el 2020 y eso podría ayudar a generar una mayor actividad económica”.

Ese fue el proceso que se vivió en el 2019 y el contraste lo que vamos a ver en el 2020 de manera inercial. Pero lo que es importante apuntar la falta de inversión, la caída de inversión fija bruta, que tuvo una caída de acuerdo con datos del Inegi, que no se experimentaba desde el 2015, y que de alguna forma se ha provocado por la falta de credibilidad y certidumbre sobre la nueva política de gobierno de AMLO.

En este sentido, hay que divorciar la discusión política de la económica-financiera porque si bien el presupuesto ya se aprobó bajo un ambiente donde había bloqueos en la cámara y los legisladores accionaron un mecanismo alterno que los llevó a sesionar fuera de la sede y que concluyó con la aprobación del presupuesto, finalmente eso le genera certidumbre al país, porque la otra cara de la moneda es que hoy estuviéramos todavía con discusiones y bloqueos sin tener todavía un presupuesto.

Pero además –subraya el entrevistado-, se aprueba un presupuesto que es responsable desde el punto de vista fiscal financiero, es decir, mantiene un superávit primario, que quiere decir que gastará solamente lo que se obtiene de ingresos, que no tendrá endeudamiento adicional y que se mantendrá sobre variables como el tipo de cambio, crecimiento económico que pudieran ser aterrizadas o ancladas. En este sentido es que decimos que el presupuesto le genera una certeza al gobierno y al clima de negocios en México.

¿Se verá reflejado en el bolsillo de la gente?

Hay que diferenciar dos temas, el primero es que la gente si está sintiendo una diferencia en su bolsillo a favor, esta diferencia está viniendo por los aumentos salariales que se decretaron el año pasado y segundo por los programas de asistencia social que se dan de manera directa y tercero por un ambiente de consumo que ha sido factible por la baja inflación que se está viviendo en México, es decir, al tener una inflación muy controlada, los cambios en los precios son menores y hay más confianza en el consumidor con respecto a sus gastos, explicó.

“Estos factores los está sintiendo el ciudadano promedio y se está reflejando en la aprobación de AMLO pero por otro lado están las grandes inversiones de largo plazo que se requieren para garantizar que se sigan ofreciendo los empleos en México”.

En el 2017-18 hablamos de 800 mil empleos generados en el IMSS hoy estamos viendo 400 mil muy por debajo de lo que se esperaba, y eso en el largo plazo es poco sostenible porque estos empleos van a empezar a hacer falta y tendrán su efecto en el tejido social que pueden resultar en brotes de violencia, puntualizó.

 

La Revista

Agridulce sabor económico en el primer año de AMLO

El primer año de gobierno de AMLO está lleno de claroscuros. En temas económico, la economía mexicana está estable, pero sin crecimiento.
Las percepciones y los análisis económicos en torno al primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) son dispares y mientras unos reconocen la estabilidad que se ha logrado a pesar de los choques externos y la incertidumbre interna, otros destacan la recesión técnica a la que se adentró México en el primer semestre de su gobierno.

En gobiernos anteriores, México había mantenido una economía con crecimientos promedio de entre el 2 y 3 por ciento al final de cada sexenio.[1] Estas cifras, según analistas, estarían por arriba de las proyecciones de crecimiento económico con el gobierno de AMLO, el cual, en los tres primeros trimestres de administración ha mantenido un crecimiento “cero” con índices de haber caído en una recesión técnica en el primer semestre del 2019.

Los números no mienten y la economía mexicana pareciera ir de mal en peor con la administración de López Obrador; sin embargo, hay entusiastas que defienden el modelo adoptado por el nuevo gobierno y auguran otro panorama para el cierre del sexenio.

¿Cuáles son las buenas señales?
El Instituto Mexicano de ejecutivos de Finanzas (IMEF) destacó que el primer año del gobierno de AMLO contó con elementos destacables que mantuvieron finanzas públicas sanas y variables macroeconómicas estables, en reacción a la disciplina fiscal, el manejo y el respeto de la autonomía del Banco de México, así como la búsqueda de un mecanismo alternativo y contracíclico que permitieran sanear las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex)

Para Fernando López Macari, presidente del IMEF, otro aspecto aceptable del primero gobernó de AMLO son el impulso de políticas públicas a favor del combate a la pobreza, la atención del desarrollo en el sureste mexicano y la estrategia de combate a la corrupción.

Si bien el gran ausente del 2019 fue el crecimiento económico y, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el mismo llegará al 0.2 por ciento en el 2019, el cambio de modelo en el nuevo gobierno no deja de ser esperanzador al mantener estables variables como la inflación y el tipo de cambio.

El salario es otro punto a destacar. En la administración de López Obrador se logró un incremento salarial el cual abona a mejorar el bienestar de la población menos favorecida, además de incluir en los programas una pensión universal para los adultos mayores.

Pero ¿por qué Mexico no crece?
Uno de los detonantes del crecimiento económico es la inversión en proyectos de infraestructura, ya que permite la reactivación de las industrias, incrementa el empleo formal y la recaudación fiscal.

En el primer año de gobierno de AMLO, la inversión privada sufrió un freno en seco. Eventos desacertados para los empresarios, como la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM) y la presunta cacería en contra de evasores fiscales, fueron dosis directa de incertidumbre.

Los recortes al presupuesto que nacieron de la mano de la Ley de Austeridad tampoco fueron bien vistos por el sector privado, acostumbrado a obtener jugosos contratos gubernamentales. Todo esto, aunado a hechos políticos como la Ley Bonilla y la equiparación de los delitos fiscales a delincuencia organizada, han sido alimento directo a la incertidumbre, el peor enemigo de la inversión.

En el primer año de gobierno de AMLO, México sufrió de nulo crecimiento y fue hasta la última semana de noviembre que el gobierno federal presentó su Plan Nacional de Infraestructura que, si bien ha sido aceptados por los distintos niveles empresariales, no deja de “llegar tarde” desde el punto de vista fiscal, ya que en temas económicos el freno se verá reflejado en la recaudación que se dejará de percibir en 2020 por la inactividad del 2019.

Lucha contra la corrupción, el arma secreta
A pesar de los datos que arroja el análisis económico, parece que a López Obrador lo que menos le preocupa es el cero del crecimiento.

Para el presidente, el punto clave para mantener el nivel de crecimiento al menos en los parámetros en los que cerró 2018, es la lucha que ha comenzado contra la corrupción, principalmente contra el robo de combustible y que ha destapado una cloaca de redes de operación en donde están involucrados funcionarios públicos, empleados de Pemex, empresarios y por su puesto el crimen organizado.

Otro punto clave para impulsar el crecimiento señalado en el modelo de “economía moral” impulsado por el gobierno federal, es el incremento de consumo desde la economía familiar.

Las Becas del Bienestar han sido programa clave en la redistribución del Ingreso y, de acuerdo con estimaciones y los “otros datos” del presidente, el consumo interno directamente en tiendas locales permitirá un despertar de la base poblacional menos favorecida.

Al cierre del primer año de gobierno de AMLO, parece que los analistas y el gobierno están jugando a las vencidas al revelar sus proyecciones de crecimiento; pero, a pesar de los “otros datos”– que apuntan a que “México está feliz, feliz, feliz” – la realidad es que técnicamente México no crecerá al dos por ciento anual como lo espera el presidente.

[1] Carlos Salinas, el PIB creció en promedio del 4 por ciento, con trampolines artificiales que cobraron factura en el llamado “error de diciembre”. Ernesto Zedillo enfrentó un derrumbe del 6.4 por ciento del PIB con crecimiento promedio del 3.4 por ciento. Vicente Fox enfrentó la caída del 0.4 por ciento por la contracción de la economía de Estados Unidos en 2001, pero logró un crecimiento del 2.3 por ciento. Felipe Calderón enfrentó la crisis global del 2009 con una caída del 5.3 por ciento del PIB, logrando una recuperación del 3.5 por ciento de crecimiento promedio al cierre de su sexenio. Finalmente, Enrique Peña logró un crecimiento del 2.17 por ciento y una fuerte devaluación del peso durante su sexenio.

El Semanario

Cancelación de Zonas Económicas Especiales es desacierto del gobierno: IMEF

CIUDAD DE MÉXICO.- La cancelación de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) constituye un desacierto del gobierno federal debido a que perdió un incentivo para atraer inversiones en un contexto de desaceleración económica y falta de recursos para infraestructura, consideró Fernando López Macari, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF)
“Las Zonas Económicas Especiales eran un proyecto capaz de llevar inversión, empleo y desarrollo a las regiones que más lo necesitan, sin la necesidad de que el gobierno federal hiciera un gasto fuerte en infraestructura dado que los proyectos iban a correr a cargo de la iniciativa privada”.

En entrevista indicó que la cancelación de este proyecto que contemplaba incentivos fiscales, aduaneros y económicos para detonar la inversión en el sur y en el sureste del país envió el mensaje a todo el mundo de que en país existe dificultad para dar continuidad a proyectos de largo plazo.

“Se envió un mensaje de incertidumbre a los inversionistas de todo el mundo, los cuales buscan las mejores condiciones de negocios en un país para emprender”.

Destacó que las Zonas Económicas Especiales son un proyecto que quieren rescatar algunos gobiernos estatales, sin embargo, consideró que será difícil lograrlo dado que los incentivos que pueden otorgar a los inversionistas no son significativos para determinar una inversión de gran tamaño.

Hasta antes de la transición de gobierno, había un cúmulo de inversiones, que prácticamente requería los últimos permisos, por 2 mil 792 millones de dólares, los cuales significaban una generación de 5,950 empleos. “Sin embargo, eso es apenas lo que se daría con el banderazo de salida porque la perspectiva de inversión era tres veces mayor”.

Fue el 28 de septiembre del 2017 cuando se emitieron las declaratorias de las zonas de Lázaro Cárdenas-La Unión; Puerto Chiapas y Coatzacoalcos.

El 18 de diciembre del mismo año, la de Progreso y Salina Cruz. Mientras que el 17 de abril del año pasado, se presentaron las declaratorias de Campeche y Tabasco.

Las Zonas Económicas Especiales se ubicaban en las regiones con mayores rezagos, por ello, constituían “una oportunidad para que el nuevo gobierno perseverará en su objetivo prioritario de detonar el crecimiento económico”.

La experiencia ha sido una palanca de desarrollo comprobada pues actualmente existen más de cuatro mil zonas de este tipo alrededor del mundo.

Dinero en Imagen

Presupuesto 2020 no aporta al crecimiento, pero da certeza, según expertos

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) genera confianza y da certidumbre, pero condena al país a crecer por debajo de 2 por ciento en 2020, advirtieron expertos consultados por El Financiero.

El Congreso avaló el crecimiento de entre 1.5-2.5 del PIB, con un punto medio de 2 por ciento, que propuso la Secretaría de Hacienda; sin embargo, las previsiones de los analistas para el próximo año se siguen revisando a la baja y están ligeramente arriba del 1 por ciento.

“Este Presupuesto nos condena a crecer a una tasa aún inferior a la que hemos visto en los últimos 30 años, que es probablemente una tasa de 1.5 por ciento, y el argumento de primero el bienestar y luego el crecimiento no tiene un sostén sólido, porque solo el crecimiento crea empleo y el empleo sin duda es el mejor igualador”, indicó Luis Foncerrada.

El economista en jefe de AmCham México, indicó que en el PEF 2020 la inversión en infraestructura se ubicará en alrededor de 2 por ciento del PIB. Lo anterior implicaría que, en total, habría en 2020 inversión en un nivel de 18.5 por ciento del PIB, sumando la pública a la privada, “una cifra tan pequeña nos condena a crecer históricamente en alrededor de entre 1 y 1.5 por ciento al año, si quisiéramos crecer al 4 por ciento se tendría que estar invirtiendo entre privados y sector público 25 por ciento del PIB, estamos 6 puntos lejos de la meta”.

Lucía Cárdenas, directora de Estudios Económicos de Citibanamex, señaló que el PEF podría quedarse corto respecto de la meta de crecer 2 por ciento en 2020, pues aunque hay una reorientación a programas sociales y se favorece a Pemex, si no se alcanzan los ingresos presupuestados podría haber nuevos recortes al gasto.

“Las transferencias de programas sociales, si bien podrían contribuir al consumo en el mediano plazo, también creemos que no es suficiente para detonar el crecimiento que el país necesita, para 2020 el Presupuesto podría quedarse corto y podría haber un escenario de subejercicios o recortes que en este año fueron perjudiciales para la actividad económica”, afirmó.

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), consideró que el presupuesto cuida los equilibrios macroeconómicos y en ese sentido se está siendo responsable, no obstante, dijo que hubo un desmantelamiento de programas sociales “clásicos” y ahora hay transferencias directas a beneficiarios.

“Ganan los programas del presidente, Pemex, gana un poco seguridad y pensiones que se está ‘chupando’ parte importante de recursos. Pierde la inversión en infraestructura y contención del gasto en educación, salud y programas sociales clásicos. Es un paquete que nos deja pensando que la libramos este año pero que tenemos que ponernos a pensar en soluciones”, dijo a El Financiero Bloomberg.

El Financiero

Respalda IMEF apoyo al Sureste; “se prolonga la desaceleración”

El presidente del IMEF puntualizó que del otro lado están los aspectos que generan incertidumbre
Fernando López Macari, presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), saludó la aprobación del Presupuesto Federal de Egresos (PFE) para el próximo año, y destacó que entre lo positivo está la atención al sur-sureste del país, “que tanto requiere de atención para poder detonar su desarrollo”.

Al evaluar el desempeño de Andrés Manuel López Obrador, en el marco de la XLVII Convención del IMEF, el líder nacional de los ejecutivos de finanzas dijo que ha habido cosas rescatables como la disciplina fiscal, el respeto a la autonomía del Banco de México y buscar mecanismos alternativos contra-cíclicos en busca de sanear la hacienda pública.

En conferencia, apuntó también la corrupción, y señaló que a mediano plazo se requiere fortaleza fiscal y que el gobierno pueda brindar mejores servicios, incluido el de la seguridad, así como llevar un gasto de infraestructura importante para eliminar los “cuellos de botella” y permita dar un impulso a la actividad económica.

“El combate a la pobreza, el tener más atención en esta zona del sur-sureste de la República mexicana que tanto requiere de atención para poder detonar su desarrollo, y con ello contribuir al crecimiento del país y el Producto Interno Bruto (PIB) del país en lo general, y eso creemos que son los aspectos positivos”, comentó.

López Macari puntualizó que del otro lado están los aspectos que han generado incertidumbre y cierta desconfianza en los mercados financieros como podrían haber sido las decisiones polémicas de haber cancelado el aeropuerto y algunas iniciativas jurídicas que parecen debieran revisarse como la Ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos.

Agregó que otro tema polémico es la llamada Ley Bonilla, que hasta ahora permite a Jaime Bonilla Valdez gobernar Baja California durante cinco años, cuando fue electo para dos, y es que los recursos de impugnación son cada día más, así como equiparar los delitos fiscales con la delincuencia organizada.

“Claramente son eventos que han prolongado la recuperación económica en el país y que han hecho que se dilate mucho más la desaceleración, que ya estimábamos que se iba a dar como primer año de gobierno, y que urge retomar y restablecer la confianza, restablecer la certidumbre basada como un eje principal en el estado de derecho, que se dé ese estado de derecho que tanto estamos buscando.”

Además, el empresario dijo que todo lo anterior debe venir acompañado con el tema de seguridad, no sólo en las inversiones de las personas físicas y morales, sino también la integridad de las personas, así como su integridad y que se garanticen los derechos mínimos como son la salud, la educación, los derechos fundamentales de la población.

La Jornada

Credit Suisse prevé posible reforma fiscal el próximo año

Riviera Maya.— El debate más importante que tendrá el Congreso durante 2020 será una posible reforma fiscal en México, para aprovechar que todavía el partido político del presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá mayoría en el legislativo, anticipó Alonso Cervera, economista en jefe para México de Credit Suisse.

Sin embargo, estimó que la reforma hacendaria tendrá valor hasta 2022, para que no pegue en 2021, año en que habrá elecciones federales y para que López Obrador cumpla su promesa de campaña de no subir impuestos, o crear nuevos, durante la primera mitad de su administración.

“Las finanzas públicas no serán todavía un punto de preocupación en 2020, pero más adelante seguramente lo serán”, expuso Cervera durante la celebración de la XLVII convención del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Incentivos a empresarios
Fernando López Macari, presidente del IMEF, planteó impulsar un marco tributario para incentivar a los empresarios que reinvierten sus utilidades, en lugar de gravarlos con impuestos adicionales, lo que estimulará la actividad económica y tener mejores salarios y riqueza que, con respaldo del gobierno, pueda distribuirse de manera equitativa en el país.

El dirigente propuso también tecnificar la mano de obra mexicana y generar mayor valor agregado para aquellos mercados que lo demandan.

En tanto, Carlos Serrano, economista en jefe para México de BBVA, alertó que la disciplina en las finanzas públicas se puede perder si el gobierno federal continúa dando apoyos a Pemex.

“Pemex puede ocasionar una pérdida de la disciplina fiscal”, enfatizó en la reunión cumbre del IMEF, la cual se celebra en la Riviera Maya.

Explicó que hay dos temas fundamentales que definirán lo que ocurrirá con la economía mexicana: el primero consiste en el tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya ratificación podrá atraer mayores flujos de inversión al país.

En opinión de Carlos Serrano, el conflicto comercial entre Estados Unidos y China abre una oportunidad para México, luego de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no le dio a nuestro país todo el potencial que debía, porque China entró a la Organización Mundial de Comercio al poco tiempo de su firma en 1994, de modo que la nación asiática desplazó a México del mercado de Estados Unidos.

“México puede empezar a atraer muchas inversiones que antes iban a China y comenzar a exportar más a Estados Unidos”, estimó el ejecutivo de BBVA.

El Universal

Sí esperábamos una desaceleración económica, pero no tan prolongada: IMEF

En el primer año de la administración de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox se creció menos, aseguró el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas
Para 2019 sí esperábamos una desaceleración en la economía mexicana, pero no tan prolongada, señaló el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Fernando López Macari, presidente del IMEF, destacó que la economía se enfrió más de lo previsto, lo que generó un ambiente de desconfianza entre la inversión.
En la inauguración del IMEF Business Summit 2019, explicó que si bien se esperaba un menor crecimiento, porque en el primer año de cada gobierno eso sucede, debido a la curva de aprendizaje que pasan los nuevos funcionarios y la nueva forma de implementar la política pública, la desaceleración fue mayor.

En el primer año de la administración de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox se creció menos, dijo López Macari.
Lo que nunca imaginábamos era amanecer en enero con desabasato de combustible, que se prolongó más de mes y medio, lo que generó un estancamiento en algunas regiones del país. Tampoco esperábamos bloqueos en vías férreas y paros laborales en Matamoros, Tamaulipas”.

Ese cambio de perspectiva, destacó, llevó a ajustar los pronósticos de crecimiento para 2019, de 1.8 por ciento a 0.1 por ciento.
“Vimos que se desaceleró la actividad económica, está desaceleración prolongada generó desconfianza del sector privado, una desconfianza que se ha basado en los principales factores de riesgo como son gobernanza, el manejo de las finanzas públicas y la implementación de las políticas sociales”.
Ese panorama, señaló, llevó a la Inversión Fija Bruta a niveles mínimos.

López Macari aseguró que hay cinco factores que México debe poner en marcha para salir del estancamiento económico en el que está y alcanzar tasas de crecimiento altas y sostenibles.

Destacó que las economías avanzadas crecen a niveles de 2 por ciento, mientras que las emergentes como México, por arriba de 5 por ciento, en promedio.

“¿Por qué Mexico, si es una economía emergente, no crece a niveles de cinco por ciento?”, se cuestionó.

Explicó que para el IMEF hay cinco elementos que son necesarios para alcanzar ese objetivo.

En primer lugar, dijo, el país requiere un marco tributario que incentive a los inversionistas, con la deducción acelerada de sus inversiones y de las prestaciones de previsión social, además de que reconozca a quien reinvierta sus utilidades.
En segundo lugar, aseguró que existe la necesidad de tecnificar la mano de obra mexicana, para que genere mayor valor agregado.

Como tercer punto destacó la necesidad de incorporar tecnologías de información de vanguardia, tanto el sector privado como el público y la academia, que permitan ser más ágiles, más transparentes.

En cuarto lugar mencionó que se requiere combatir la corrupción, una batalla que no sólo sea exigible a los funcionarios públicos, sino que también incluya a los empresarios, quienes -dijo- deben aprender a evaluar cómo prevenir actos ilegales.

En el quinto y último punto mencionó que se requiere un Estado de derecho mínimo garantizado para todo mexicano, principalmente en temas de seguridad.

El Heraldo

México perdería grado de inversión: BBVA

México está en riesgo de perder su grado de inversión en tres o cuatro años si Pemex no mejora su plan de negocios y abre los farmouts o asociaciones, advirtió Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.
México está en riesgo de perder su grado de inversión en tres o cuatro años si Pemex no mejora su plan de negocios y abre los farmouts o asociaciones, advirtió Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.

“Si no se cambia el rumbo (y) no se reanudan los farmouts podemos llegar a perder el grado de inversión, no ahora, pero sí en unos tres o cuatro años”, señaló al participar en la XLVII Convención Nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
El especialista sostuvo que ese escenario obedece a la falta de espacio fiscal para tener recursos de parte del gobierno y estabilizar la producción petrolera de manera eventual.

La empresa productiva del Estado requiere entre 20,000 y 25,000 millones de dólares adicionales para lograr su objetivo de incrementar de 1.7 a 2.5 millones de barriles diarios de petróleo para el 2025, opinó.

Por otra parte y en la misma convención, se habló sobre la desaceleración económica prolongada y algunas decisiones del gobierno federal han generado desconfianza en los inversionistas, lo cual impidió tener un crecimiento de 2% en el 2019.

El presidente del IMEF, Fernando López Macari, sostuvo que esa desconfianza se ha basado en los principales factores de riesgo: la gobernanza, el manejo de las finanzas públicas y la implementación de las políticas sociales.

Dijo que si bien estaba previsto un bajo crecimiento económico debido a la curva de aprendizaje del nuevo gobierno federal, como ocurrió en el primer año de la administración de Enrique Peña, Felipe Calderón y Vicente Fox, la desaceleración económica se ha prolongado.

En julio del 2019, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la Inversión Fija Bruta cayó 9.1% con respecto al mismo mes del año pasado, lo que representó su mayor caída desde noviembre del 2009 y la sexta al hilo.

Para revertir esa situación y recuperar el crecimiento económico de 2% e incluso llegar a 5%, como lo hacen las economías emergentes, planteó poner en marcha varias estrategias de aquí y hacia el 2024, como un nuevo sistema tributario para elevar la recaudación fiscal.

Ese nuevo marco tributario debe facilitar la contribución y llevar a México hacia esquemas fiscales de gravámenes aplicados al consumo y no a las utilidades, enfatizó.

Sugirió, además, dotar de tecnología a la mano de obra mexicana y generar mayor valor agregado para aquellos mercados que lo demandan, lo cual permitirá tener mejores salarios y riqueza en el país.

El Economista

Primer tercio se crecerá por debajo del 2 por ciento

Los ejecutivos de finanzas avizoran menor crecimiento en 2019 y 2020 por la falta de estado de derecho, infraestructura adicional a la contemplada por los proyectos presidenciales, así como facilidades y certidumbre para la inversión.

El presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Fernando López Macari, “hay una gran área de oportunidad para generar confianza y dar claridad a los cambios que se tendrán en el sexenio y los actores económicos puedan adaptarse a las políticas públicas. Queremos que la falta de reactivación en la inversión no se prolongue más”.

Agregó que las autoridades deben generar condiciones propicias para la inversión y lograr no sólo reactivar los proyectos gubernamentales, sino el lanzamiento de nuevos proyectos viables para elevar la tasa de crecimiento de México lo antes posible. Para este año el IMEF recortó su crecimiento de 0.3 a 0.1 por ciento y para el año entrante de 1.25 a 1.1 por ciento.

López Macari puntualizó que en l primer tercio de la administración se crecerá menos que en las administraciones anteriores al no llegar al promedio. “La perspectiva para el primer y segundo año es que vamos a crecer por debajo del 2 por ciento, creo que va a ser muy difícil lograrlo, al menos los primeros dos años y esperemos que este lapso sirva para sentar las bases para un buen crecimiento en los últimos 4 años que faltan al sexenio”.

Además, las recientes medidas que se han aprobado al equiparar la defraudación fiscal como crimen organizado, legitimar la ampliación del gobernador de Baja California de 2 a 5 años, así como las felicitaciones a presidentes de Argentina y Bolivia con políticas cuestionables “restan credibilidad al gobierno”.

El presidente del comité nacional de estudios económicos, Gabriel Casillas Olvera, agregó que para contrarrestar este bajo nivel de actividad económica en los primeros dos años se debe impulsar el estado de derecho para que se genere una aceleración del ambiente de negocios al tener menores trabas administrativas para la apertura de empresas.

Enfatizó Casillas Olvera que en el resto del sexenio “no se pierde el grado de inversión por el respeto a las finanzas públicas” porque el Presidente ha respetado lo que publicó en su libro antes de llegar a la Presidencia de la República.

El IMEF ajustó a la baja la inflación al pasar de 3.2 a 3.1 por ciento y el tipo de cambio se fortalece al pronosticarlo de 20 pesos a 19.78 pesos por billete verde para final de año.

DNF

Empresas deben salir a buscar oportunidades pese a incertidumbre y desaceleración: CFOs

Rodrigo de la Maza, CFO de Grupo Proeza, y Miguel Aliaga Gargollo, CFO de Fibra Inn, ambos ganadores del reconocimiento al CFO del año, coincidieron en que las empresas tienen que salir a buscar oportunidades para crecer.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) entregó por tercer año consecutivo el reconocimiento al Chief Financial Officers (CFO) del año, en el que resultaron ganadores Rodrigo de la Maza, CFO de Grupo Proeza, y Miguel Aliaga Gargollo, CFO de Fibra Inn.

“Este premio nació como una iniciativa para reconocer la labor de los directores de finanzas en México, que hoy se conocen como CFO, y que son pieza fundamental en el actuar del día a día de las empresas. Es un rol que ocupa gran relevancia ya que tienen injerencia en todas las áreas de la empresa”, resaltó Fernando López Macari, presidente nacional del IMEF.

Ambos ganadores coincidieron en que a pesar de la incertidumbre y la desaceleración económica que permea en el país, las empresas tienen que salir a buscar oportunidades para crecer.

“La historia nos dice que los ciclos de bajo crecimiento económico son momentos de riesgo, pero también de oportunidad para los que están bien preparados”, señaló Rodrigo de la Maza, CFO de Grupo Proeza y ganador de la categoría de empresas con una facturación mayor a 15 mil millones de pesos en 2018.

El director financiero de Proeza es ingeniero industrial y de sistemas por el Tecnológico de Monterrey, además de contar con un MBA con especialidad en finanzas por la EGADE Business School.

Por su parte, Miguel Aliaga Gargollo, CFO de Fibra Inn y ganador de la categoría de empresas con facturación entre mil 500 y 15 mil millones de pesos, apuntó que en las épocas complicadas es cuando hay que creer más en el país, debido a que es el momento en el que nacen grandes oportunidades para las empresas que tienen el empeño de salir adelante.

“Quizá tengamos que hibernar algunas cosas y dejar para después otros proyectos, pero nunca decaer, tenemos que estimular el ánimo de nuestra gente”, señaló el directivo.

El CFO de Fibra Inn se desempeña como director de administración y finanzas de esta empresa desde 2015, y durante el año pasado destacó su exitosa suscripción de Certificados Bursátiles Fiduciarios Inmobiliarios (CBFIS) para lograr una inyección de capital por mil 46 millones de pesos.

El Financiero